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La Democracia Socialista y el PT

INTRODUCCIÓN

En los años 80 decíamos que construir el Partido Revolucionario era construir el PT, que había una combinación positiva entre las tareas de construcción del PT y de la DS. Y esta estrategia se comprobó valida.

En los años 90 decíamos que el PT era un partido en disputa. Esta formulación impidió posiciones sectarias, al mismo tiempo nos empujaba a un proceso de diferenciación dentro del PT. En los años 90 asistimos al proceso de consolidación del PT como un gran partido electoral, con pérdida de las referencias socialistas y una graduada dilución programática y organizativa, cuya estrategia era vencer la disputa para la   Presidencia de la  República .Entre tanto se mantuvo como marco político de referencia en la resistencia al neoliberalismo. El PT estaba en disputa porque representaba la experiencia más avanzada para la enorme mayoría del pueblo trabajador, porque era la principal referencia para los movimientos sociales, porque reunía dentro de sus cuadros las parcelas más expresivas de la vanguardia social, política y cultural. Todavía en 1991, el 7° Encuentro Nacional del PT aprobó el texto ¨El Socialismo Petista ¨  para mantener un marco de unidad histórico del PT en medio de la crisis del movimiento socialista, después de la caída del muro de Berlín, de la crisis del socialismo real. Un gran partido de masas, debajo de la línea del Ecuador, levantaba la bandera del socialismo, critico a la experiencia del socialismo real y a la socialdemocracia.

El hecho del PT llegar al gobierno produjo una ruptura entre el programa histórico del partido y el programa que el gobierno practica. Esta ruptura parcial se dio en función de los compromisos asumidos con el capital financiero y la agenda neoliberal. Con el gobierno de coalición liderado por el PT, parte de su base social y electoral, asalariados, clases medias urbanas, parcela de la intelectualidad crítica – recularon para una posición de apoyo crítico. Con el gobierno del PT, y es bueno recordar, otra base social se constituyó – las camadas mas pobres entre los pobres- centro de políticas emergencia les – y otros sectores populares, que en diversas regiones del país fueron beneficiados con políticas publicas del gobierno ( micro-crédito, agricultura familiar , etc. ).

Con las denuncias de corrupción, comprometiendo parte de la dirección partidaria, el PT vive su mayor crisis política. La imagen que se tenia del partido, de ser portador de una ética publica – democrática y republicana – fue profundamente abalada. La oposición lidera un proceso violento de destrucción de la imagen del PT y de su gobierno, de sus dirigentes y gobernantes. Para los mas destacados carrascos se trata de impugnar por – por décadas – al PT y a la izquierda, no solo como alternativa de gobierno mas como institución partidaria de representación política.

La Resolución de la Conferencia Nacional de la DS de 2003 trata el problema de la reconstrucción socialista del PT:

¨…frente al desarrollo conflictivo del Partido es necesario la construcción de una gran corriente de izquierda como polo de referencia de la reconstrucción y funcionamiento del PT como partido socialista y democrático. La construcción de esta corriente y la lucha por la reconstrucción socialista del PT representan una alternativa tanto a la aceptación de las presiones para adaptación al curso de des caracterización programática, cuanto a las salidas en dirección a un proyecto sectario de partido, ambas renunciando a la experiencia de construcción de un partido socialista democrático y de masas ¨

Durante el proceso de disputa interna del PT – el PED 2005- presentamos la tesis de Refundación Socialista del PT . Los objetivos trazados en 2003 fueron actualizados. La coyuntura exige respuestas más agudas.

“El proceso de refundación socialista del PT envuelve tres objetivos conjugados:

1) La renovación y actualización del socialismo petista.
Vivimos la sólida necesidad de la utopía. El ultimo gran momento de síntesis de la utopía petista se dio en 1990 con el documento llamado ¨El Socialismo Petista¨ desde esa fecha, el partido y el movimiento anti globalización capitalista vivieron experiencias ricas que pueden alimentar un nuevo ciclo de renovación de las utopías.

2) Una nueva síntesis programática de transformación del Brasil:
Existe hoy una fuerte crisis pública de identidad programática (su compromiso real de realizar los cambios que prometía), de su integridad ética y también de la veracidad de su discurso. Las relaciones de diálogo e interacción con la intelectualidad progresista y de izquierda del país, con los líderes de los movimientos sociales, están frente al riesgo de ruptura.

3) La reconstrucción de la democracia petista, e incluso de sus organizaciones de base:

La crisis es también el resultado de toda la transformación organizativa del PT a lo largo de los últimos años. La militancia fue apartada de la vida orgánica  cotidiana del partido y le fue retirada cualquier posibilidad de controlar su  dirección.”

A partir de estos objetivos conjugados para la Refundación Socialista del PT, actualizados con el balance del PED – la gran novedad del PED 2005 fue  el despertar de la militancia para salvar al partido, constituyéndose como un hecho político en la coyuntura, retirando al PT del aislamiento en que se encontraba, de la página policial y del linchamiento. Combinar eso con el balance de nuestra participación en el proceso, en especial de nuestra candidatura a la presidencia y  la disputa del segundo turno, indica algunas posibilidades.

PROPUESTA

Desde la fundación de la DS como corriente partidaria en la 1ª Conferencia, en 1988, hasta la crisis en inicio de los años 90, veíamos la lucha por la transformación del PT en partido revolucionario como  esfuerzo y lucha común con otros sectores socialistas del partido No era apenas la DS que luchaba por eso. En ese largo período que definimos como disputa de rumbos buscamos aproximar las corrientes de izquierda y al mismo tiempo dialogar con sectores a la izquierda del campo mayoritario para resistir a las intenciones de desfigurar al programa del partido y para contener el proceso de su transformación en partido electoral. También esa no era una tarea exclusiva de nuestra corriente. En todos esos momentos esa postura contribuyo para construir nuestra corriente de forma no sectaria, consciente de la necesidad de su propio fortalecimiento y de  la necesidad de encontrar respuestas, y fuerzas capaces de impulsarlas, para los grandes problemas de la construcción partidaria.

Esta situación se coloca nuevamente hoy, en condiciones diferentes y más favorables. Ahora no estamos en la situación defensiva de los años 90; adquirimos mas fuerza nacional y capacidad de dialogo con la base partidaria con sectores de la izquierda del partido y del movimiento social; superamos duros testes tanto en la construcción de la tendencia como del partido. En el ámbito del Foro Social Mundial desarrollamos nuevas relaciones especialmente en América Latina, que abren nuevas posibilidades de aprendizaje y cooperación internacionalista.

Es en ese contexto que debemos identificar las tareas centrales de la construcción partidaria y las fuerzas capaces de luchar por ellas.
El PT cuenta con una nueva dirección nacional, con un peso mayor de la izquierda y sin mayoría automática, dada la reducción de las fuerzas del antiguo campo mayoritario. La composición de la ejecutiva nacional muestra cambios importantes en la distribución proporcional de los cargos de mayor importancia en la conducción del partido. Se puede decir que el PED abrió un nuevo ciclo partidario, con posibilidades de tener una dinámica que favorezca la retomada y el desarrollo de las posiciones históricas del partido. El pasa por la reorganización partidaria, por la relación con el gobierno (la necesaria autonomía) y la defensa de un programa de participación popular y de desarrollo, que retome los compromisos del PT  con las mayorías y abra espacio para la reelección de ese proyecto.

Por más condiciones que se tengan reunido para tornar victoriosas las posiciones de izquierda, no hay un automatismo entre los cambios estimulados por la militancia en el PED y las decisiones en las estructuras de dirección y representación del partido. Continua a desarrollar se una lucha de concepciones partidarias, que oponen el partido electoral integrado al Estado al partido militante y socialista. Los encuentros estaduales en San Pablo y Río Grande del Sur, muestran que el proceso posterior al PED continua siendo de disputa de concepciones. Mientras en RS el partido votó por profundizar los cambios iniciados en el PED, en San Pablo, el encuentro fue marcado por  resistencia y reacción a esos cambios. En  Río Grande del Sur fueron aprobadas resoluciones por cambios en la política económica y en la política de alianzas. Además de eso, indico cambios estatutarios significativos para superar el desvío electoral del partido: la retomada de los núcleos como instancias de poder y de organización de la base, de la contribución financiera regular y del principio de la auto sustentación del partido, reducción del mandato de las direcciones.

El encuentro de San Pablo mantuvo la tradicional impermeabilidad del campo mayoritario a las tesis críticas al gobierno nacional y llego a manifestar apoyo a los diputados acusados en las denuncias de corrupción. De positivo en San Pablo, fue la aprobación de directrices programáticas con una orientación anti neoliberal, fruto de acuerdos anteriores entre las corrientes que componen la dirección ejecutiva estadual. Además de eso, y muy significativo para nosotros, fue la constitución de una lista que defendió tesis de cambios de la política y de la estructura partidaria, en la línea de las que fueron aprobadas en RS (Río Grande del Sur), y reunió diversos grupos que defendieron el voto en Raúl Pont en el segundo turno del PED (Proceso de elección de Dirección). Esa lista fue la más expresiva en la izquierda y su consolidación como movimiento por un partido militante, democrático y socialista es un desafío que  promete.

En lo que se refiere a la relación del PT con el gobierno, hay menos automatismo todavía entre el PED de izquierda y el gobierno guiado por una orientación conservadora. Esa relación continuará en conflicto. Basta ver las propuestas del área económica luego enseguida del PED. Ese proceso se desarrolla en dos frentes: en las posiciones del PT frente a las políticas en curso del gobierno y en las definiciones de plataformas, candidaturas y alianzas para la reelección. La sintonía de esas discusiones con la polarización política nacional es fundamental. El  PSDB e PFL buscan protagonizar el retorno de la derecha al gobierno, a partir de la des construcción del PT en cuanto agente histórico de la clase trabajadora y del cuestionamiento de sus principios éticos. El PT solo podrá salir victorioso de ese enfrentamiento en la medida que consiga formular una plataforma capaz de rescatar la esperanza de la transformación.

El cambio anunciado por el voto de la militancia partidaria precisa ser concretizado en un conjunto de iniciativas. Es de suma importancia la democratización de la dirección nacional del partido, expresando en la Dirección Nacional y en la ejecutiva la nueva realidad que emerge a partir del PED. Es, así, responder a la sociedad que desea por el retorno del PT como partido de ideas, de programa y de ética socialista y democrática. En abril de 2006, acontecerá el 13° Encuentro Nacional del PT, con elementos que lo aproximan de un congreso, por tener poderes para deliberar en relación a estatuto y programa del partido, cambiar la estructura de participación y decisión interna y avanzar en las definiciones programáticas

Eso posibilitaría – y el PED mostró que se trata de una concepción concreta y posible – una organización partidaria por la base. Es preciso desencadenar un amplio proceso de organización militante en el partido, que puede comenzar discutiendo una de sus idea fundadoras la organización por núcleos de base.

De forma combinada, un movimiento de esa naturaleza exige la retomada con todo vigor de un proyecto de transformación democrática de la sociedad brasileña. Ese debate fue importante en el PED y debe tener continuidad ahora. Para que la experiencia de gobierno sea debidamente evaluada, corregida y actualizada, el debate programático precisa ser más amplio y audaz.

El Encuentro Nacional será un momento de síntesis inicial y de organización de  continuación de la renovación programática y organizativa del partido. Será también un espacio privilegiado para la intervención de un movimiento formado a partir del PED, identificado con las tesis de la refundación y con el significado de la candidatura Raúl Pont, que viene desarrollando se en el interior del PT y mostrando fuerza para esa disputa mayor. Ese movimiento tiene un largo espacio para ocupar en el partido, y el Encuentro Nacional será un importante momento para realizar lo.

La superación de problemas en la construcción partidaria petista debe combinar tres esfuerzos de construcción:

-a construcción y fortalecimiento de la propia DS. Debemos proponer le a varios grupos de militantes del PT su participación en la DS. Esto es necesario, posible y será realizado. Es imprescindible, porque cabe a la DS un  papel central en la reconstrucción socialista del PT. La capacidad de formulación de la DS debe ser capaz de responder a los desafíos de la dura lucha de clases en curso en plano nacional, internacional, de los movimientos sociales, de la vida parlamentar y de la construcción partidaria.

– un movimiento en relación a la plataforma que defendemos en el segundo turno con la candidatura de Raúl Pont. Considerando que ni todos los que están dispuestos asumir esa plataforma se disponen a organizarse inmediatamente en una misma corriente, debemos impulsar un movimiento dentro del PT para la construcción de un campo político con bases programáticas definidas- democracia socialista, participación popular, ética y lucha anticorrupción, economía solidaria, feminismo, ecosocialismo, antirracismo, internacionalismo, vinculación con los movimientos sociales y con la luchas políticas antiimperialistas- para profundizar las dinámicas positivas abiertas por la militancia partidaria y enfrentar las fuerzas reactúan de forma conservadora a ese proceso. Este campo político tendrá un nombre, una coordinación provisoria y organizará un encuentro nacional en los primeros días de marzo de 2006. Este campo político no se confunde con la mesa de la Refundación del PT, de la cual participamos junto a otros compañeros y compañeras. Este es un movimiento político-cultural, que no incide directamente en las disputas internas del PT ni quiere transformarse en una corriente del PT. Este campo político dentro del PT también no se confunde con una plataforma específica para la disputa del próximo Encuentro Nacional del Partido – en abril de 2006. Pretende tener continuidad y un sentido estratégico. Su desarrollo será dado, obviamente, de acuerdo con el desarrollo de los grandes combates que tendremos por delante, especialmente la disputa electoral de 2006;

– la relación con otros sectores de izquierda y con sectores del antiguo campo mayoritario dispuestos a superar los limites de la construcción partidaria y del gobierno del Presidente Lula en un sentido democrático y popular. Debemos continuar desarrollando debates y acciones comunes con los sectores de izquierda como durante el segundo turno del PED, y buscar un dialogo con sectores que se diferencian por la izquierda de la ortodoxia del antiguo campo mayoritario. Esto es necesario para buscar una dinámica y un conjunto de fuerzas capaces de conducir el partido para una política democrática y de izquierda.

EL ENCUENTRO DEL PT DE 2006

La coyuntura actual esta determinada por una cuestión central que es fin del primer mandato del gobierno de Lula y la presión por la reelección. El debate en el PT, con amplia repercusión en la sociedad, de aquí hasta el próximo Encuentro Nacional del Partido en el final de abril de 2006, será sobre temas candentes: Política de Alianzas, Programa de Gobierno y Democracia Partidaria. El tema colocado, es organizar una mayoría partidaria que se exprese por una política de alianzas con base programática, vale decir, en el campo democrático – sin la presencia de partidos de derecha y por un programa de gobierno que restituya las bases de la plataforma para la elección de 2002, combinada con la experiencia del primer gobierno de 2003 a 2006. Quiere decir, un programa de desarrollo económico y social sobre bases diferentes de lo que fue la continuación de las políticas de altos intereses y superávit primario. Un programa que defina la participación popular como centro de una nueva gobernabilidad. Un programa antiimperialista.

El problema que está colocado es el conflicto entre lo que la mayoría partidaria ya definió en el PED y tiende a reafirmarse en el encuentro y lo que el presidente Lula expresa como condiciones para su candidatura a la reelección. Hasta ahora el Presidente Lula a sido un defensor de las políticas   implantadas por el Ministro Palocci y por el Banco Central y del amplio abanico de alianzas que le promete sustentación en el Congreso – y en la mayoría de las veces no da – y de una alianza más estable con el PMDB para 2006.

El conflicto está colocado. Deberá hacer parte del debate de aquí hasta el Encuentro. Las condicionantes políticas, fuera de la gobernabilidad del PT, pueden redefinir las cuestiones. La política de alianzas puede quedar ristrita  al campo democrático y popular porque los partidos de centro y de derecha van a buscar otras opciones. El PMDB tiende mantener una candidatura propia intentando ganar espacio en la polarización entre PT y PSDB.

La cuestión del programa de gobierno puede ser resuelta con una inclinación a la izquierda. En el ámbito de la disputa electoral es razonable suponer que disputar quien ¨  hizo mejor el deber de casa – es desfavorable para el PT( El ¨ paloccismo¨ como continuidad del ¨malanismo¨ es uma victoria para el PSDB)

FORZAR LAS PUERTAS DEL FUTURO – EL ENCUENTRO DEL PT DE 2007

Debemos colocar en pauta en el Encuentro del PT que será realizado en 2007, de forma central, l elaboración de un texto  programático que retome y actualice el ¨Socialismo Petista¨

Las fuentes de esta actualización deberían ser:

– Las agendas del Foro Social Mundial

– Las nuevas experiencias de transformación en América Latina

– El esfuerzo de  renovación de la Teología de la Liberación en dirección  a un nuevo principio de civilización, incorporando de manera importante  los temas ecológicos.

– El esfuerzo de diálogo entre el socialismo petista y las tradiciones anti-liberales presentes en la cultura brasileña.

– La incorporación de los temas de la cultura de los movimientos contra la discriminación sexual.

– Los nuevos diálogos entre la cultura del marxismo y la filosofía política  y en particular la cultura del republicanismo.

De acuerdo con la comprensión que el actual estado de la crisis del neoliberalismo recoloca  el tema de las alternativa globales, debemos introducir de forma permanente el tema del socialismo en nuestra actividad política (discursos, ediciones, seminarios, formación, movimientos sociales). El objetivo es formar militantes ciudadanos socialistas, que tengan consciencia de la tradición de sus problemas y de su renovación.

Como no se trata de un esfuerzo sin sentido, si no de forzar las puertas del futuro, el esfuerzo debe convergir de modo central para la búsqueda y la  reanimación del principio de transición en nuestro trabajo de lucha por las reformas. Es fundamental en este sentido esclarecer programáticamente nuestra concepción de Estado de transición al socialismo en el contexto brasileño e internacional.

PARA EL DEBATE:

SOBRE LA IMPORTANCIA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS NÚCLEOS DEL PT HOY

1. La presencia de más de 314.000 afiliados en la elección para la nueva dirección del PT, en el momento que vive la mayor crisis de su historia, demuestra su raíz social. Es esta raíz social que precisa ganar derechos, iniciativa y capacidad de decisión en el PT para que su mayor inserción en el Estado se transforme en una síntesis programática superior y no en una perdida de su identidad socialista.

2. Los núcleos pueden ser el espacio por excelencia del ciudadano socialista en la vida del PT, sea el un filosofo, una operaria, un agente religioso, o una estudiante. Su actividad debe ser concebida como político-cultural, pues es un espacio utópico y realista, de ¨ soñar con los ojos abiertos ¨, de permanente cambio entre los valores socialistas que defendemos y la realidad. Son al mismo tiempo, círculos amplios de debate, confraternización por medio de la cultura e impulsadores de las campañas públicas del partido.

3. Pensar hoy en los núcleos es diferente de lo  que fue el inicio del PT  por tres razones. En primer lugar, porque se trata de mantener viva la tradición del PT, en sus 25 años de historia: los núcleos son guardianes de una tradición abierta al futuro. En segundo lugar, porque  no se trata de concebir núcleos como células de actividad corporativa o circunscriptas. Los núcleos son raízes con aspiraciones de nubes, son parte de un partido que gobierna el Brasil y que tiene responsabilidad en la lucha mundial. En tercer lugar, por los núcleos deben ¨ ganar poder ¨ por la relación creativa con la democracia partidaria, los mandatos y los directorios: no se trata de convergir para una democracia de núcleos pero para una ¨ ciudadanía activa ¨, que utiliza tanto los mecanismos de la representación  como de la participación directa.

4. Una movilización en torno de la construcción de núcleos en todo el país  se combina con la propuesta de reforma estatutaria  (contribución financiera mensual de los afiliados, núcleos como instancias de poder y mandato de dos años para las direcciones partidarias) Se combina también con una campaña por la retomada de la dignidad de la participación política, por una definición del PT ( independiente de la aprobación de la Reforma Política y del financiamiento público de campañas) de no utilizar de ninguna forma el caja 2.

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