Home / Conteúdos / Artigos / Resolución Política

Resolución Política

I. LA LUCHA CONTRA EL NEOLIBERALISMO: AMÉRICA LATINA Y BRASIL

La Democracia Socialista tiene en el internacionalismo uno de sus valores estratégicos constitutivos. Somos continuadores de una tradición Del movimiento operario que entiende que la lucha de la clase trabajadora debe tener objetivos comunes en todo el mundo, que la fraternidad universal de los pueblos es un valor a ser perseguido y que así como el capital globalizo su dominación, no hay posibilidad de desarrollar el socialismo en un solo país: el proyecto socialista para ser auténticamente libertador deberá ser internacionalista. En esta Conferencia Extraordinaria, destacamos el debate de la situación internacional en la América Latina porque identificamos que en nuestra región se desarrolla una coyuntura especial que nos cobra iniciativas concretas, militantes, que por su vez podrán tener fuertes reflejos en nuestra situación política nacional.

1. El periodo actual de la lucha de clases en América Latina debe ser entendido como el de abertura de la posibilidad de transición entre una fase anterior, marcada por la dominación incontestable del neoliberalismo, y la construcción de otro escenario, en el cual el neoliberalismo sea superado como paradigma.

Los últimos años fueron caracterizados exactamente por la crisis de legitimidad del paradigma neoliberal, por el hecho de  perder  su capacidad de unificar las clases dominantes, de engañar a las masas populares, de atraer otras tradiciones políticas organizadas fuera o hasta inicialmente antagónicas al neoliberalismo.

Esta crisis de legitimidad tiene sus dimensiones objetivas (incapacidad sistémica de atender las demandas de consumo y de prosperidad prometidas, fenómenos de financierización, crisis provocadas por la concentración de riqueza y poder, de perdida de capacidad de regulación del Estado) y subjetivas ( capacidad de critica de las tradiciones opuestas al neoliberalismo, desmoralización de sus principales lideres y símbolos, perdida de capacidad de convencimiento de sus agencias de propaganda).

2. No hay automatismo entre la crisis del neoliberalismo y su superación. Se inició un proceso de reorganización programática de las izquierdas, pero sin síntesis legitimadas. El proceso de los Foros Sociales Mundiales, las victorias político–electorales en América Latina contra las fuerzas neoliberales, la construcción de redes y campañas de movilización continental con claro sentido antiimperialista, las fuertes movilizaciones sociales en diversos países en defensa del agua, de servicios públicos, de la economía campesina y indígena, contra las privatizaciones, etc., el crecimiento de la izquierda en varios procesos nacionales, son indicadores de una retomada de la capacidad de la iniciativa política popular, pero hasta ahora no resultaron en procesos amplios de clara superación del paradigma neoliberal. En particular, hay ahí una dimensión específica de la crisis de las tradiciones socialistas que nos dice que debemos asumir una responsabilidad central. Esta crisis tiene una dimensión teórica, que es el proceso de reorganización de los fundamentos del Marxismo revolucionario. Así el gran desafío ya no es más apenas apuntar que “otro mundo es posible”, idea  síntesis del periodo de resistencia, pero también “qué otro mundo es posible”.

Eso exige un programa con propuestas típicas de transición, pero, también, la recuperación de la identidad política perdida en los últimos años. Si el PT abdica de estar identificado con un conjunto de cuestiones

que le den nitidez ( el antiimperialismo, la defensa nacional, la denuncia de la condición de país subdesarrollado, la denuncia de alianza de la clase dominante con el capital internacional, la producción teórica e ideológica en la lucha por el socialismo, la ética y la moral en la política y la permanente lucha por una democracia participativa) difícilmente mantendrá el significado de partido clasista, anticapitalista y transformador que construyo en la consciencia popular en sus primeros 25 años y que nos permitió llegar a la presidencia de la República.

3. Comprender que en nuestra región estamos en el exacto punto en que un proyecto de dominación  (el neoliberalismo) enfrenta una crisis, donde todavía no surgieron las condiciones políticas plenas para su superación, pero las mismas están creciendo, es decisivo para el posicionamiento de los socialistas en la lucha de clases, por cuatro razones. En primer lugar, para entender que las dinámicas políticas que desatan una transición son marcadas exactamente por continuidades y discontinuidades con relación al periodo neoliberal. El desafío ahí es posicionarse como ala izquierda de los movimientos político-sociales apoyados en las organizaciones de los trabajadores impulsan estas transiciones y oponerse al conjunto de ellas. Seria un error histórico, de graves consecuencias políticas, partir de una lectura simple y sectaria de que las fuerzas políticas y sociales envueltas en estas transiciones son simple expresión de la fuerza y continuidad del neoliberalismo. En segundo lugar, los socialistas democráticos tienen que reafirmar en este contexto su vocación hegemónica. La búsqueda de las mayorías políticas y sociales debe ser el horizonte, identificando a cada momento la polarización con el neoliberalismo. En tercer lugar, todo un esfuerzo constructivo programático debe ser ejercido en el sentido de entender as novedades de los procesos en curso, el límite das soluciones antes propuestas, de contribuir para síntesis que impulsen la superación del neoliberalismo.En cuarto lugar debe ser hecho un esfuerzo en el partido en el sentido de impulsar un grado superior de compromiso y militancia política.

4. La caracterización equivocada de algunos círculos sectarios de que el período actual seria de resistencia en función de un amplio predominio del neoliberalismo lleva a tres errores fundamentales. En primer lugar, atribuirle al neoliberalismo una capacidad de dominio de la cual ya no dispone, despreciando analíticamente como “para-neoliberales” a un conjunto de movimientos políticos, sociales y culturales que son exactamente producto de la crisis y derrotas del neoliberalismo. En segundo lugar, reduciendo el horizonte a un periodo de resistencia, se establece como perspectiva posible para la izquierda socialista una condición estructuralmente minoritaria en la sociedad, cuando no marginada. En esta visión, la condición minoritaria es inevitable, el máximo es el mínimo. La construcción programática en este contexto asume una funcionalidad estrictamente defensiva y doctrinaria, armada para defender la identidad de una izquierda amenazada hasta en la propia capacidad de existencia. En tercer lugar, y como resultado de lo anterior, la propia política de alianzas se sectariza al extremo, se cierra mas allá del propio campo de la izquierda social, ya que lo fundamental pasa a ser la defensa de la identidad revolucionaria en contrapunto a todos los actores políticos y sociales que transigen en diversos grados con el neoliberalismo dominante.

5. Si es necesario comprender la crisis de legitimidad del neoliberalismo, es también imprescindible examinar un horizonte histórico en el cual revoluciones de carácter anticapitalista que puedan ser un polo de atracción y referencia para una nueva época de revoluciones socialistas no están a vista en corto y medio plazo. En este periodo, deben ser combatidos los riesgos del pragmatismo, de la conformación de los horizontes utópico a un capitalismo supuestamente reformable, de la esterilización de las fuerzas emancipadoras por la integración a la orden estatal burguesa o al mercado. Estos riesgos son centrales para partidos del socialismo que tengan llegado al gobierno central de sus países, como el PT. El combate a la adaptación o integración al orden burgués exige una respuesta histórica, teniendo por base la tradición socialista revolucionaria, que es el desafío de avanzar la capacidad de dirigir una transición democrática al socialismo, en régimen de pluralismo de democracia participativa, de progresiva superación de la lógica mercantil privatista y en relación dialéctica con un proceso de transformación del orden mundial dominante.

6. Una correcta lectura de la actual coyuntura y de las tareas que están colocadas para la izquierda es fundamental para evitar de un lado, el doctrinarismo y el economicismo y, de otro, el pragmatismo y la adaptación al orden burgués.

7. Entre los caminos por medio de los cuales los socialistas pueden relacionar el objetivo socialista con el complejo proceso de superación del orden neoliberal destacamos los que siguen. En primer lugar,la abertura de um nuevo período de intervención en la disputa en torno de la estructura del Estado brasileño,a partir de un proyecto de montaje de una nueva orden institucional, de carácter democrático y popular.En segundo lugar, estimulando las variadas formas de democracia participativa que permitan un protagonismo creciente de la clase trabajadora y de los sectores oprimidos en la conducción de la vida pública de la Nación En tercer lugar, impulsando medidas, programas, acciones de gobiernos que contengan los valores da solidariedad, de la justicia social, de la autonomía y de la libertad. En cuarto lugar, apoyando experiencias que realizan, en el plano micro o regional, anticipaciones de modos de vida social ajenos a los valores mercantiles (como procesos de auto-gestión y cooperativos). En quinto lugar, contribuyendo para restablecer y ampliar los derechos del trabajo y las condiciones sociales de um protagonismo de las clases trabajadoras y de los sectores oprimidos. En sexto lugar, tomando iniciativas en el plano internacional que contribuyan para afirmar alianzas, agendas y acciones internacionales alternativas al centro del capitalismo mundial. Al final, estimulando, promoviendo de forma amplia las culturas de la emancipación y del socialismo democrático, reforzando el campo crítico al liberalismo. Estas iniciativas deben ser articuladas en una plataforma de carácter “transitorio”, con una dinámica que parta del combate por la superación del neoliberalismo para apuntar medidas que pongan en la agenda una perspectiva socialista.

8. Al combinar la agenda de la transición del neoliberalismo a un otro régimen que sea capaz de contemplar democracia política, soberanía nacional e inclusión social con la perspectiva socialista,mismo que no inmediatamente anticapitalista de conjunto, estaremos contribuyendo de forma decisiva para crear una nueva época histórica de relanzamiento de las revoluciones socialistas en el siglo XXI.

9. En el caso de Brasil, la actual etapa de la lucha contra el neoliberalismo permite y cobra acciones internacionalistas en tres campos combinados.

10. El primer campo se apoya en el análisis de que el período actual continua a ser marcado por el hecho de que hoy los EE.UU. no tienen capacidad para ejercer solos el liderazgo como en el período 45-70, pero tampoco han constituido un polo capitalista alternativo. El unilateralismo de los EE.UU. encuentra allí su lógica: el de resistir a las dinámicas objetivas que tienden a dividir o poder económico y geopolítico y de afirmar lo más posible los intereses imperialistas de los EE.UU. en la orden internacional en construcción después de la caída del sistema soviético. Este unilateralismo provoca brechas en el orden internacional, abriendo espacios para disputas políticas en torno a la construcción de una nueva agenda mundial, alternativa a las dinámicas combinadas del capital financiero y del militarismo. Recusarse a participar en la guerra contra Irak, buscar alianzas con otros países periféricos semiindustrializados para intervenir en las negociaciones comerciales en posición de fuerza, las iniciativas para formar um bloque económico regional alternativo al bloque propuesto por el gobierno de los Estados Unidos (el ALCA, Área de Libre Comercio de las Américas), son algunas de las acciones impulsadas por el gobierno del Presidente Lula en este campo, que apuntan en el rumbo cierto y que debemos presionar para que sean profundizadas.

11. El segundo campo se basa en la identificación de una coyuntura nueva en América Latina, con victorias de fuerzas de izquierda, o progresistas, como señales evidentes de la crisis de los proyectos neoliberales. Se paso de un período, típico de los anos noventa, en que los gobiernos de América Latina disputaban la primacía de las relaciones con los EE.UU., para otro en que el proyecto ALCA vive un estrangulamiento y abriéndose amplias posibilidades de avance con relación al proyecto MERCOSUR ampliado a toda América del Sur. La experiencia Allende se dio en un contexto de casi aislamiento en el continente al inicio de la década de 70. La dinámica revolucionaria centro -americana en los años 1980 tenia límites socioeconómicos muy fuertes. Y aquí es evidente el rol central jugado por Brasil. Una dinámica de unidad continental – liderada en conjunto con Venezuela – criaría ciertamente mejores condiciones para procesos nacionales de transición del paradigma neoliberal, que ya están colocados en la agenda de países del continente.

12. Un tercer campo de protagonismo está en la continuidad y avance del Foro Social Mundial, garantiendo una fuerte interacción con las redes continentales que se han estructurado en los últimos años en América Latina para resistir al ALCA y construir alternativas al “libre comercio”, para articular la lucha sindical en la región, para lanzar campañas contra la opresión patriarcal y en otras áreas. El escenario más propicio para potenciar la recomposición en nuestra región son las campañas y movilizaciones continentales y nacionales contra los principales pilares del orden neoliberal.

13. Un balance de la historia reciente muestra las potencialidades de la coyuntura latino-americana. Primero, y diferente a lo ocurrido en otras regiones del planeta, la revolución Cubana consiguió sobrevivir a la crisis y extinción del “campo socialista”. Cuba se mantiene como regencia de la lucha antiimperialista y de solidaridad con las revoluciones populares. Venezuela es el más reciente testigo de esta afirmación. Pero la continuidad de aquella revolución depende en gran medida de que en la región se desarrollen procesos nacionales que puedan reforzarse mutuamente en una perspectiva antineoliberal y antiimperialista. Con relación a Cuba esto incluye una cooperación estratégica que le permita a ese país aprovechar las potencialidades políticas y económicas hoy sofocadas por el bloqueo impuesto por el imperialismo.

14. Segundo, y esto es lo que marca la actual coyuntura latinoamericana, hay que destacar que aquí, desde 1997 fueron derribados gobiernos neoliberales por la fuerza de las movilizaciones populares – en Ecuador, Bolivia, y Argentina. Y que, en 1998, la elección de Hugo Chávez en Venezuela abrió una secuencia de victorias electorales que cuestionaban –aún que en grado diferente – la agenda neoliberal y la política imperial norteamericana. La más reciente fue la de Tabaré Vázquez en Uruguay. El hecho de esos procesos mantener vínculos estrechos con el proceso Cubano es fundamental o cubano é fundamental. Estos elementos indican que en América Latina se abrió una ventana, una “brecha” de protestos más amplias al orden que el gobierno Bush le quiere imponer al continente.

15. El acuerdo del ALCA debería haberse firmado en el pasado mes de enero. La presión popular de las organizaciones miembros de la Alianza Social Continental / Campaña Continental contra el ALCA en un contexto de gobiernos – como de Venezuela y Brasil – que cuestionaron la agenda propuesta por los Estados Unidos llevo las negociaciones al estrangulamiento. La disputa no esta concluida, pero es evidente que ganamos una importante batalla contra el gobierno de Bush que ahora busca “cercar” la región firmando tratados de libre comercio ¨ con países o regiones donde encuentra menor resistencia.

16. La propuesta de relanzar el MERCOSUR sobre nuevas bases y de avanzar en la constitución de Comunidades de los Países de América del Sur puede abrir una dinámica de contestación concreta a los planos del gobierno norteamericano en la región. La batalla por una alternativa popular y democrática al ALCA será decisiva para abrir el capitulo de la búsqueda de la superación de la hegemonía norteamericana en nuestra región. Esa es la batalla colocada para el próximo periodo. Y la coyuntura brasileña será decisiva para su desenlace.

17. Nuestra agenda internacional incluye combinadamente otros planos de actuación:

18. La entrada en vigor del Protocolo de Kyoto, a pesar de todas sus insuficiencias, abre una coyuntura favorable para cuestionar el modelo de producción y consumo impulsado por el capitalismo globalizado. Esta es una dimensión clave para nuestra disputa por otro modelo económico también en nuestro país.

19. La Unión Europea busca presentarse como un contrapunto al unilateralismo militar del gobierno de los Estados Unidos. Entre tanto se ha revelado como el otro “imperialismo” en las negociaciones comerciales bilaterales con el MERCOSUR, al presionar para obtener ventajas económicas para las multinacionales europeas en nuestros países similares a las que Bush quiere conseguir para las norteamericanas en el ALCA. De hecho, las principales presiones para aceptar “acuerdos de inversión” por los cuales Brasil concedería garantías supranacionales a los capitales extranjeros vienen de los gobiernos de la UE (FHC firmó tales acuerdos, pero fueron trancados en el Senado por causa de su flagrante inconstitucionalidad).

20. De la misma forma que están en disputa los rumbos de las políticas nacionales, también lo está el de la política de integración regional. Al erguir un bloque económico para hacerle el contrapunto al ALCA. Es necesario que en la construcción del bloque se sigan paradigmas alternativos a los neoliberales del capitalismo globalizado. Así, es estratégico presionar para superar en el proceso regional a la ¨ agenda de libre comercio ¨ heredada del período anterior. Igualmente debe ser cuestionado el paradigma que esta por atrás de iniciativas como la IIRSA (Integración de la infraestructura Regional de América del Sur), un acuerdo regional para implantar la infraestructura necesaria para los intereses de las multinacionales y de los grandes capitales nacionales, mismo en detrimento de las condiciones ambientales. Su implantación, por ejemplo, sería una gran palanca para que el agro-negocio (la soja) avance de forma predatoria sobre la floresta amazónica.

21. El gobierno del presidente Lula heredó un país sumiso al imperialismo americano, con una economía que en varios casos actúa como predadora de las economías de sus países vecinos. Un proceso de integración regional debe apuntar a invertir los trazos de la economía brasileña. El gobierno debe celar para que empresas públicas brasileñas desarrollen un nuevo padrón de relación con los países vecinos en los cuales tiene inversiones. Defendemos el respeto a la soberanía de cada uno de los países en establecer políticas de desarrollo a la cuales deben  adecuarse los inversiones extranjeros de las empresas públicas brasileñas. Los acuerdos de integración deben contemplar mecanismos de compensación para áreas geográficas o sectores económicos que puedan ser eventualmente perjudicados de forma que se desarrollen nuevas capacidades e incluso obtengan ganancias de renta.

22. Grandes son las potecialidades contra hegemónicas del período político que estamos viviendo en nuestra región. Pero, los resultados de ese periodo no están predefinidos. Eso está claro desde el ¨ punto de partida ¨ en que nos encontramos. En un ¨polo¨ tenemos a Venezuela, donde son evidentes los esfuerzos por impulsar una agenda de superación del neoliberalismo. En otro ¨ extremo está el caso chileno, donde parte importante de la izquierda socialista esterilizo su potencial transformador en un pacto con sectores moderados que, con el pretexto de evitar el regreso de la derecha por la vía electoral, dio continuidad a la herencia neoliberal dejada por la dictadura de Pinochet. En un caso, el carácter de la transición es claro, en el otro la transición fue cancelada. En países como el Brasil, hay una disputa de rumbos, en la cual se definirá no solamente el escenario nacional, mas también si nuestra región será capaz de oponer a las pretensiones imperiales de los Estados Unidos un proyecto regional de liberación.

23. Ese conjunto de tareas que precisamos responder en la coyuntura internacional precisa ser minimamente jerarquizado, púes no tenemos fuerza y capacidad de enfrentarlo en todas sus dimensiones. Esa jerarquización apunta, en primer lugar, una prioridad para la acción que ya desarrollamos junto al Foro Social Mundial, por los espacios allí ocupados por la dedicación y militancia de varios compañeros y compañeras.

En segundo lugar, precisamos dedicarnos con más compromiso y designación efectiva de compañeros en la Secretaria de Relaciones Internacionales del Partido para priorizar, también, una acción efectiva junto al Foro de San Pablo y con las decenas de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos que establecen relaciones, cambio de experiencias y contactos de conocimiento y confianza con el PT.

En tercer lugar, en esa perspectiva de jerarquía y posibilidades, debemos contribuir para que el PT se apropie y avance en la comprensión, en la ofensiva programática y fortalezca la experiencia del MERCOSUR y de la red de  Merco ciudades, otra dimensión importante de la acción política internacional.

II. EL GOBIERNO LULA

1. El gobierno Lula, como afirmamos en la Vll Conferencia Nacional, significa una victoria política de importancia histórica sobre el proyecto neoliberal, revelando el acumulo histórico de la izquierda brasileña, pero, al mismo tiempo, condicionado a una correlación de fuerzas adversas y subjetivamente por la crisis de la cultura socialista que tubo sus efectos sobre el desarrollo del propio PT en los años 90. Así, la victoria político electoral no crió por sí sola las condiciones históricas de superación del neoliberalismo. Ella abrió un periodo de transición, marcado por fuertes tensiones y disputas políticas y sociales, en que el desafío esta justamente en ir criando las condiciones de correlación de fuerzas y legitimidad democrática para establecer un paradigma alternativo al neoliberal.

2. Lula llegó a la Victoria expresando un deseo popular por cambios. La base social responsable por la Victoria fue el campo social con base en las organizaciones de trabajadores. Este campo fue construido desde las luchas contra la dictadura, pasando por la fundación y desarrollo del PT, de la CUT y de un amplio movimiento social urbano y rural. Este campo se choco y fue reprimido por los gobiernos neoliberales de FHC. Es a este campo que el gobierno Lula es  tributario.

3. Pero al mismo tiempo y por una orientación mayoritaria en el PT – y contando con nuestra oposición y de la izquierda partidaria -, la victoria de Lula expreso también una aptitud conciliadora con las fuerzas de mercados. Esa aptitud fue, en la época, una respuesta a la rápida deterioración de la situación económica en 2002- producto del fiasco de la política económica del gobiernote FHC y de la campaña de su partido de que un gobierno del PT traería el ¨caos¨. Fue opción política – equivocada – para enfrentar la crisis. Había otras opciones políticas que tendrían llevado a medidas económicas cuyo carácter apuntaría para la superación de la receta neoliberal. Entre una y otra aptitud posible, la diferencia estaba en como orientar estratégicamente la victoria política y electoral. Intentar una ¨gobernabilidad¨ sobre la base de una ¨ mayoría parlamentar¨ construida junto con partidos de centro y de derecha en el Congreso Nacional – como fue la opción – o buscar una gobernabilidad apoyada en la movilización social, sostenida en um proceso de participación popular, en el refuerzo de los vínculos con los movimientos sociales a través de la diseminación de los beneficios de programas sociales universales – opción que tendría semejanza con el estilo del gobierno de Chávez, el cual, no en tanto hay que observar, cuenta con mayoría en el Congreso. Esa segunda posibilidadno se trataba de ninguna aventura o especulación teórica. Se fundamentaba en las ricas experiencias de democracia participativa que desarrollamos en las ciudades y Estados que ya gobernamos. En Porto Alegre y en Rió Grande del Sur, nuestros  gobiernos no tenían mayoría parlamentaria, y ni hicimos de esta búsqueda el centro de la gobernabilidad. La gobernabilidad la fuimos a buscar en el Presupuesto Participativo, en la relación con los consejos sectoriales, municipales y estaduales, en los programas directos con las  Intendencias, en la ampliación y construcción de mecanismos de participación popula.Eso también es camino de garantir sustentación y gobernabilidad, a través del enrizamiento y de la capilaridad de nuestro proyecto y de los Partidos Del Frente Popular junto a los movimientos sociales y a la población. Crecimos sin perder identidad, referencia social, polarizando la disputa política.

4. Dos años después, el gobierno de Lula expresa esa contradicción fúndanle de forma dilacerada. En el se debaten sectores que expresan la aspiración a la soberanía nacional con otros que ven en el ALCA una señal necesaria para calmar los capitales internacionales. Están representados sectores que trabajan para reforzar la capacidad del Estado frente al Mercado y otros que siguen la lógica que busca subordinar el país a los dictámenes del capital para supuestamente conseguir aumentar las inversiones extranjeras. Hay una lucha que se expresa en la elaboración del Presupuesto Nacional con unos disputando la ampliación de los gastos públicos sociales y en inversiones y otros garantizando superávit primarios para pagar la deuda pública que crece porque el Banco Central aumenta los intereses como su única política antiinflacionaria. La política de intereses altos del Banco Central y la política de superávit primarios del Ministerio de Hacienda forman el núcleo de la política conservadora en el gobierno. Se trata de un círculo vicioso: el monetarismo del BC agrava la situación fiscal al aumentar el peso de la deuda pública, y en respuesta Hacienda aumenta el superávit.

5. Fue sobre el gobierno Lula que las negociaciones del ALCA entraron en un atolladero. En esos poco más de dos años, el BNDS paro de ser instrumento del programa de privatizaciones, para ser herramienta de una ¨ política industrial ¨(concepto que había sido proscrito por FHC) y de apoyo a la integración de los países de América del Sur ( en la estrategia de contraposición al ALCA ). Después de años de desmonte se iniciaron esfuerzos para reconstruir la capacidad del Estado frente al Mercado. El gobierno alteró parcialmente la relación del Estado con los movimientos sociales, reconociéndolos como interlocutores, abriendo nuevos espacios de participación y negociación.El gobierno incluyó la Economía Popular y Solidaria como política pública, criando la Secretaria Nacional de Economía Solidaria  La política agraria pasó a enfocar en el fortalecimiento de la economía de las comunidades de pequeños productores y en el apoyo técnico, de crédito y de infraestructura a los sin tierra que van conquistando la tierra.Además de eso comenzó a cumplir la constitución y una reparación histórica con los negros dando los títulos de propiedad de los antiguos quibombos, e de una efectiva política pública de crédito asistencia técnica salud y educación a los quilombolas mismo que insuficiente y en un ritmo lento por causa de la escasez de rubros.

Coyunturalmente, en 2004 hubo algunos resultados económicos positivos. Estímulos a las exportaciones oriundos del mercado mundial sumados a los efectos de la popularización de acceso al crédito para el consumo resultaron en mejoras de actividades en varios sectores económicos en la recuperación de la tasa de crecimiento del PBI y como consecuencia en una reducción del desempleo. Esos y otros avances tienen que ser matizados porque, (a) ocurrieron después de un periodo de crisis y estagnación económica (2002-3), esto es, son ¨buenos¨ cuando comparados a un periodo malo; (b) porque ocurren sobre bases

frágiles, ya que el núcleo central del modelo no es pro-crecimiento, como muestra el hecho de que por el sexto mes seguido el Banco Central aumento nuevamente la tasa de intereses en la reunión del COPOM de febrero, lo que viene a constituirse en freno para la incipiente recuperación económica.

Sea porque periódicamente obstaculiza la retomada del crecimiento, sea porque estrangula la capacidad del Estado de hacer políticas públicas , la actual política económica es un obstáculo decisivo para realizar las expectativas populares depositadas en el gobierno del Presidente Lula.

6. Contrariamente a un análisis sectario y dogmático que existe entre algunos sectores políticos y sociales, el gobierno Lula no es representante de la derecha ni del capital financiero. Esto queda claro en los recurrentes ataques que son realizados por fuerzas conservadoras.

Viene ocurriendo un fuerte reagrupamiento de las fuerzas conservadoras en torno del PSDB y FHC. La gran media es su mayor palco. Con defensas restrictas a la política económica, el resto del gobierno es acusado de todo. De estar promoviendo el caos social – ya que no reprime los movimientos sociales. De desperdiciar dinero atendiendo a los pobres. De retrogrado porque no acepta subordinar el país a los acuerdos de ¨ libre comercio ¨. De estar promoviendo la hinchazón estatal nuevamente.

El neoliberalismo solo volverá sobre su eje si el PSDB y sus aliados volvieran al gobierno central. Sobre el actual gobierno, la política económica conservadora es una contradicción con otras políticas del mismo gobierno que debe ser explicada todos los días,

es un tensionamiento permanente con la base social de la izquierda y, de hecho no amplia en nada las alianzas reales del gobierno en dirección al centro. La reciente elección del Presidente de la Cámara de Diputados evidencio que quien estructura y organiza el amplio campo político conservador – que incluye algunos sectores que formalmente se declaran parte de la ¨ base de apoyo ¨ del gobierno – son FHC y su partido.

Decir – como afirman algunos grupos de izquierda sectorizados y dogmáticos – que el gobierno de Lula es igual al de FHC es cerrar los ojos a la realidad. Mas sobre todo seria desperdiciar un momento político histórico donde se abrió una brecha para superar el neoliberalismo en el Brasil. Por otro lado, afirmar que se trata ya de una efectiva superación del proyecto neoliberal seria no reconocer que el gobierno reencuentra en una armadilla, que su actual ¨gobernabilidad¨ solo funciona en el Congreso se fuera para aprobar medidas conservadoras. Que para reencontrar su eje deberá hacer otra opción política.

7. La victoria político electoral de 2002 no instituyo, por si solo, del punto de vista subjetivo o de correlación de fuerzas, las condiciones para la superación del neoliberalismo. Hay aquí una contradicción en la posición de los que diagnostican un amplio dominio del neoliberalismo y cobran del gobierno Lula una ruptura automática, plena y general con el orden burgués y estatal, internacional y nacional. No elaboran la noción de transición y no consiguen elaborar como esta ruptura se daría en una dinámica democrática legitimada por la amplia mayoría de la población.

La caracterización del gobierno como social-liberal, esto es, un gobierno con base popular, mas una orientación de conjunto neoliberal, es economicísta y parcial, porque centrada en la gestión macro- económica. Para sustentase tiene que imprimir un tono sectario al diagnostico de un conjunto de cambios estructurantes impresos por la acción de gobierno (en la política internacional, en el reposicionamiento de un conjunto de agentes económicos del Estado, en la relación con los movimientos sociales, en la reforma agraria, en las políticas sociales). Al diagnosticar al gobierno de Lula como fundamentalmente de una continuación del gobierno de FHC pierde la centralidad de posicionamiento en la lucha de clases, eligiendo el combate al gobierno Lula como el centro de la actividad política.

8. Tener esa aprensión no debe atenuar la crítica a la concepción de gobierno que fue desarrollada con el apoyo de la mayoría de la dirección del partido. Al mantener la gestión macroeconómica neoliberal y priorizar agendas neoliberales en el primer año (como la reforma fiscalista y antipopular de la Previdencia, al contener mas allá de lo necesario y sensato los gastos sociales y con la elevación del sueldo mínimo, el gobierno crió bloqueos a la dinámica de transición, exponenció los costos políticos de la necesaria conquista de la gobernabilidad inicial y desorganizo sus bases político sociales.

Otra dinámica de gobierno – evitando desde el inicio una dinámica recesiva, de aumento del desempleo y de fuerte control de los gastos sociales, como se dio en 2003 y parcialmente en 2004 -, combinada con un proceso de participación popular y una política de alianzas basada en la defensa de reformas democráticas y populares criaría las mejores condiciones para un gran avance de las fuerzas populares de izquierda en las elecciones de 2004.

No se trata, por lo tanto, de gobernar congelando la correlación de fuerzas dada, estableciendo la gobernabilidad a partir de una dinámica simplemente centrada en la institucionalidad (hasta ampliando la base política del gobierno para sectores conservadores) incorporando el punto de vista neoliberal orgánicamente a través de representaciones del sistema financiero, en imposiciones claves de gobierno.

La dinámica de conjunto del gobierno está por debajo de lo posible y muchas veces contra lo posible, abriendo espacio para una relegitimación de la oposición liberal conservadora, como quedo demostrado en las elecciones de 2004. Mantener el padrón neoliberal en la gestión macro-económica, aliado a una concepción de gobernabilidad centrada en el parlamento y en alianzas amplísimas y contradictorias, condiciona y limita el conjunto de la transición desorganiza las relaciones de gobierno con su base social histórica y con la intelectualidad progresista y democrática.

9. Una concepción alternativa de gobierno de carácter democrático y popular combina diversas dimensiones estructurantes, como elaboramos en la VII Conferencia Nacional ( ítem IV de las Resoluciones, p 20). Dentro de ellas pueden ser destacados los siguientes aspectos decisivos:

a) la urgencia de una nueva forma de gestión macro- económica: control democrático y republicano del Banco Central y de las ¨autoridades monetarias¨, el no renovar el acuerdo con el FMI, política agresiva de acumulación de reservas e introducción de mecanismos de control de capitales, reducción de los intereses y del superávit primario, política activa y multifocada de control de la inflación, (precios indexados, oligopolización de la distribución y comercialización de bienes) retomada del control público y estatal sobre los precios de los servicios telefónicos, sobre la energía eléctrica, los combustibles y peajes; tomar la iniciativa en el combate a la renuncia fiscal y recuperar el rol de planeamiento y regulación para un crecimiento harmonioso de las diversas regiones del país cambiar el carácter indirecto y regresivo del sistema tributario brasileño y cumplir la decisión de la Dirección Nacional de 2002 de cambiar el perfil de distribución de los tributos garantiendo 20% del total tributario a los Municipios. Abrir auditorias y analizar los contratos de privatización e de uso de recursos públicos para posibilitar la compra de activos nacionales por empresas sin capacidad de compra o de endeudamiento.

b) el accionar un conjunto de políticas pro-desarrollo fundadas en los principios de sostenibilidad y distributivos de renta: financiamiento público para inversiones productivas, aumento del Presupuesto para las políticas sociales, recuperación del Sueldo mínimo y estímulos para mayores sueldos regionales en los Estados; desarrollar políticas de inclusión social preferencialmente a través de ofertas de puestos de trabajo; ampliar los rubros destinados a la Reforma Agraria y  fortalecer la Agricultura Familiar y Cooperativaza; ampliación de las política públicas en las áreas de  infraestructura, saneamiento y vivienda, con énfasis en la generación de empleos; política de créditos, financiamiento y subsidios para la formación de cooperativas de pequeños productores rurales y de micro y pequeños empresarios urbanos. Creación de la Accesoria Empresarial y de la cooperación de redes de pequeños empresarios, regulación y control  sobre grandes empresas, en defensa de los pequeños comerciantes y servicios ( p.ejem. prohibición de abrir el comercio los domingos – grandes supermercados y centros comerciales)

c) democracia participativa y movilización popular: adoptar prácticas concretas de Presupuesto Participativo en el Gobierno Nacional y estimularla en los Estados y Municipios, y en las instituciones Públicas Federales como en la Universidades por ejemplo; utilización sistemática de los mecanismos previstos en la constitución como el plebiscito y el referéndum: estimulo y fortalecimiento de los Consejos Sectoriales en todas las esferas administrativas, garantiendo ampliar la participación y el control popular sobre las políticas públicas; fortalecimiento, por la ampliación de su poder de consulta y de reivindicación, de las entidades de representación sindical, comunales, estudiantiles, etc; democratización y acceso de las entidades populares sindicales y asociativas a los medios de comunicación radio y televisión, a través de concesiones de canales de radio y TV a esas entidades y asociaciones comunales.

d) Política externa soberana y articulada en América Latina: enfrentar el orden excluyente y unilateral impuesto por el imperialismo de los EUA a través del Consenso de Washintong y del ALCA; trabajar para fortalecer un bloque suramericano a partir del MERCOSUR, avanzando en el sentido de una mayor integración con la moneda, parlamento integración de las condiciones de trabajo y previdencia.

e)  la construcción de un programa de montaje de una nueva estructura del Estado Brasileño, en el sentido opuesta al neoliberal, que coloque en la agenda la lucha por nuevas condiciones estratégicas de disputa. Esta alteración de rumbos permitirá, por su vez, situar la disputa por la sucesión en 2006  en un plano mucho más ofensivo y por la superación del actual modelo, y en el sentido de abrir un nuevo período histórico de la lucha por la transición al socialismo. Ese será el camino para construir una gobernabilidad popular¨al servicio de un proyecto alternativo a la herencia neoliberal.

10. La dinámica de gobierno propuesta es compatible con la correlación de fuerzas y con la necesaria conquista de gobernabilidad democrática, estableciendo una dinámica progresiva de superación del neoliberalismo a partir de una alteración de correlación de fuerzas, de la maduración de la capacidad de gestión de gobierno y de las dinámicas virtuosas generadas por el retorno del crecimiento aliados a un nuevo contexto internacional, especialmente en América Latina.

11. La lucha para cambiar los rumbos del gobierno es el esfuerzo ideológico, político y social para dar a la transición el sentido de superación del neoliberalismo. Es una concepción alternativa a la que viene guiando al gobierno Lula hasta ahora. Estos cambios deben ser concebidos ya en plano de la preparación para el enfrentamiento con las fuerzas liberal-conservadoras, reposicionadas ahora para la disputa en 2006. La misma debe combinar tres planos de acción: la lucha para que el PT adopte las posiciones del programa para darle a la transición el sentido que proponemos (a través de sus organismos de dirección, lideres públicos, parlamentarios); la apropiación pública de las acciones que van en el sentido de la transición que proponemos (esto es fundamental para que la lucha por el cambio de rumbos del gobierno no sea confundida con la lucha contra el gobierno); el aumento de la presión de los movimientos sociales. Cada un de estos tres planos tiene su lógica propia de construcción, sus ritmos, pero deben combinarse y fortalecerse mutuamente. Debemos proponer iniciativa en cada una de esas áreas, a partir de la unidad de la izquierda Petista y de la busca de unificación de los movimientos sociales. El lema general debe ser: avanzar en la superación del neoliberalismo.

III. LA DISPUTA EN EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES

1. La tarea central para la disputa en el PT es la organización de nuestra intervención en el PED, proceso de renovación de las direcciones del PT y realización de su XIII Encuentro Nacional. El PT precisa que este proceso sea de un verdadero y amplio debate . El balance de 2 años de gobierno Lula, el balance de las elecciones municipales y la reciente derrota para la elección del presidente de la Cámara de los Diputados impone al conjunto del partido una reflexión profunda. Se abre un gran espacio para retomar la iniciativa proponiendo tesis (caras) a nuestra tradición: PT como partido político independiente de la burguesía y vinculado a los movimientos sociales; o PT como proponente de un programa global para Brasil –de carácter democrático y popular ; solidario pero autónomo frente al gobierno, un PT que defiende la democracia partidaria y el carácter socialista del partido.

2. Para que estas tesis tengan mayor validad, es necesario construir un amplio movimiento dentro del PT y en el movimiento democrático y popular( en torno al PT) de que es posible y vale la pena disputar los rumbos del PT. La iniciativa de la Carta a los Petistas y a las Petistas es un paso importante. La construcción es la condición necesaria para organizar una lista y candidaturas a la presidencia del PT que, unificando la izquierda partidaria , sea suficientemente fuerte para dialogar con amplios sectores partidarios y ganarlos para nuestras tesis fortaleciendo nuestro movimiento. Defendemos que el movimiento por la construcción de una lista unificada de izquierda busque ampliarse junto a los sectores partidarios críticos a los rumbos actuales del partido y del gobierno, para más allá de las corrientes de izquierda. Este movimiento amplio es uno de los elementos decisivos para poder aplacar las tensiones que llevan a la dispersión de las corrientes de izquierda del PT: polémicas regionales y sectoriales, utilización del PED para construcción propia.

3. La capacidad de realizar una disputa de rumbos del partido depende de la clareza cuanto a nuevos rumbos. No se trata, por lo tanto, de amalgamar diversos caminos y mucho menos alternativa contradictorias En ese sentido, buscaremos síntesis cualitativas de varias contribuciones que converjan a este movimiento más amplio. Para este proceso es fundamental nuestra contribución política.

4. Nuestra contribución para la definición de la plataforma política de este movimiento debe ser basada en las resoluciones aprobadas por la VII Conferencia Nacional y en la Conferencia Extraordinaria.

5. Además de eso, es fundamental que la DS actúe de forma coherente con sus posiciones democráticamente definidas. La DS actuará de forma unificada y centralizada nacionalmente en este proceso. Cabe a la Coordinación Nacional y al grupo de trabajo Nacional, oyendo a las Coordinaciones Estaduales, la dirección de nuestra intervención en ese proceso .

6. Defendemos que este movimiento sea fuerte y democrático para que consiga concluir en una lista amplia y unificada, subordinando a este objetivo un conjunto de cuestiones importantes, pero que deben ser tratadas de forma dependiente de la construcción mas general de la unificación de la izquierda y de la posibilidad de dialogar y sumar sectores críticos a este esfuerzo de reorientar el partido.

7. El debate de nombres a la candidatura a presidente nacional de una lista amplia y unificada debe ser hecho, por tanto, en estos marcos. Entre los nombres que el movimiento evaluará consideramos natural la inclusión del compañero Raúl Pont.

8. Es necesario ampliar el movimiento de la carta y utilizarla como instrumento útil en cada estado y en cada municipio para organizar fuerza dentro del PT. Este proceso de debate es también de organización de la DS ,de las listas y de las candidaturas a presidente. Es muy importante seleccionar los municipios y los estados donde queremos disputar la presidencia del partido com reales chances de vencer.

9. El debate público sobre los rumbos del PT y del gobierno del presidente Lula, en este año de PED, será necesariamente más amplio. La atención de los medios de comunicación a este proceso impone la definición de portavoces y consecuentemente unificación en nuestro discurso. Esta unidad será dada por los documentos que presentaremos al debate. La Conferencia Extraordinaria será el momento de construcción unitaria de esta política.

10. Es fundamental construir un bloque de izquierda en el interior de la bancada federal del PT teniendo como referencia el Programa Democrático y Popular definido por el PT, donde se destaca entre otros aspectos la Democracia Participativa; la ampliación de los derechos de los trabajadores y el enfrentamiento de los intereses del capital y del imperialismo; un nuevo modelo de desarrollo construido a partir de las reformas democráticas y populares y una nueva política económica coherente con este objetivo; la solidariedad entre los pueblos, especialmente en América Latina, el rechazo del ALCA, la defensa de la ética en la vida pública, repudiando al carrerismo, al fisiologismo, al clientelismo y la corrupción. Esa construcción tiende unir todos los sectores de la izquierda partidaria con actuación en el parlamento, en la perspectiva de constituirse en un espacio que fortalezca la disputa de los rumbos del PT y del Gobierno y todavía cumpla dos objetivos inmediatos:

– democratizar la bancada y contribuir para recuperar aquel espacio, para la construcción de una agenda de reformas de carácter popular y democrático, consolidando una actuación unitaria de la bancada del PT.

– enfrentar y derrotar iniciativas del legislativo de carácter neoliberal, entre ellas la autonomía del Banco Central, y combatir la concesión de privilegios a los parlamentares.

11. En el PED estaremos disputando no apenas un Programa, si no también una concepción de Partido, de democracia interna, de militancia, de organización de base. Elementos que estaban presentes en la fundación del PT, en su primer Reglamento Interno y que , en varios aspectos, fueron abandonados en estos 25 años del Partido, en especial en la reforma de 2001,precisan ser recolocados en el debate partidario.

Propuestas de alteraciones del estatuto del PT

A seguir presentamos un conjunto de propuestas de alteraciones del estatuto del Partido, que deberemos profundizar en el debate interno de la Tendencia y con el conjunto del Partido, particularmente en ese período del Proceso de Elección Directa.

Mandatos Partidarios

Cambiar el tiempo de duración del  mandato de dirección de 3 para 2 años, (art.21) en los años impares como estaba consignado en el Reglamento y Estatutos anteriores. Como es posible reelegirse, dos años son suficientes y permiten un proceso de balance y renovación más sistemático dentro del Partido.

Además de eso, como en los años pares tenemos elecciones generales o municipales en el país, el mandato de tres años acaba coincidiendo con el año electoral, lo que se torna contraproducente e impide mezclar las elecciones internas en plena disputa con los demás partidos. En 2004 no hubo otra salida a no ser prorrogar el mandato de las direcciones que acabo siendo de cuatro años.

Proceso electoral de las Direcciones Partidarias

En el Municipio o Coordinadora Zonal, el voto directo deberá ser simultáneo al Encuentro y con derecho de voto y participación a todos los afiliados en día con sus compromisos partidarios

El calendario será invertido en relación al actual en lo que dice respecto a las inscripciones de las  listas: 1° los Encuentros Municipales, 2° los Encuentros Estaduales, 3° el Encuentro Nacional.

cuota de genero

En el artículo 22, inciso V que trata de la cuota de mujeres, sustituir por una cuota mínima de genero nunca inferior a un tercio 1/3 para hombres y mujeres.

fortalecer los núcleos de base ( comité)

A pesar de la unanimidad sobre los núcleos, en el origen del Partido ellos nunca fueron instancias de delegación de poder en el PT.

Con el argumento de la antigua Ley Orgánica de los Partidos Políticos y con el argumento de que los procesos de voto directo eran más democráticos, lo núcleos fueron reducidos a la organización de la luchas en los frentes de masa y sirvieron de propaganda del carácter democrático y de base del PT.

En la primera década de vida del Partido, ese debate y la polémica fue dura, pero la idea de un Partido organizado a partir de las células de base no prevaleció.

Así mismo, los núcleos y las sectoriales fueron conquistando espacios de representación directa en los Encuentros y Congresos, a través de Delegados directos que no pasaban por los Encuentros Locales.

Con la Reforma de 2001 y la generalización del voto directo en nombre de que ese proceso sería más democrático, las representaciones de sectoriales y de núcleos dejaron de existir.

En el Artículo 58, donde se trata de la nucleación debemos recuperar esa instancia como organizadora para llevar a cabo todas las tareas partidarias en los más variados frentes de masa y  la posibilidad de los afiliados organizados en núcleos de actuación tener el derecho de elegir representantes y o Delegados directos en los Encuentros y Congresos.

Es evidente que todos los afiliados que participan en ese proceso no tienen derecho de votar también, a través del voto directo, eso configuraría una duplicidad de sufragio.

Lo importante es retomar la experiencia y la posibilidad de representación directa vía núcleo o sectorial en los Encuentros y Congresos. Significa fortalecer, valorizar y mantener un sentido de participación de militancia.

Mantenimiento financiero del Partido

Una de las peores consecuencias de la Reforma estatuaria de 2001fueron las decisiones sobre finanzas. Ahí se sitúa uno de los ejemplos más claros sobre la tendencia del partido al electoralismo  al predominio de los parlamentares y al poder económico dentro del partido.

La contribución anual mínima, provoca un desestímulo y descomprímete al afiliado con el rol y la importancia del mantenimiento democrático del Partido.

Esa política también incentiva la afiliación sin criterios, despolitizada creándose verdaderos-corrales electorales- dignos del caudillismo político que siempre afirmamos combatir en Brasil.

En las convenciones y encuentros, esa política de la contribución mínima cría el voto obligatorio, donde el transporte gratuito, sustituye la participación voluntaria y consciente de los afiliados.

El partido depende y vive, cada vez más, de las finanzas electorales, de los endeudamientos y de las campañas millonarias que se sustentan con contribuciones de empresas, con todas las consecuencias que de esto advén.

El Partido precisa retomar y hacer valer el principio de que el derecho – al voto- depende del compromiso del mantenimiento financiero con el pago de la cuota mensual, regular y permanente de los afiliados.

Eso significa, también, autonomía regional y local para establecer valores de contribución de acuerdo con las posibilidades regionales y locales, desde que sean respectados los valores mínimos nacionales.

Lo fundamental es que el pago de la cuota mensual sea el prerrequisito para dar  el derecho de votar, y no puede ser la contribución mínima y única que predomina hoy, que solo estimula la corrupción el voto a rienda corta y el poder económico dentro del Partido.

La Dirección Nacional deberá rever la política de cotización de los parlamentarios, principalmente delante de la orientación predominante en los parlamentos de burlar los reajustes indexados y la presión de la opinión pública, sustituyendo reajustes salariales por verbas indemnizatorias o por aumento de los rubros de despacho que destuercen bastante la realidad de los ingresos de los  mandatos.

Distribución del Fondo Partidario

La distribución hoy establecida en los artículos 186/187 es totalmente centralizadora y concentradora en la dirección nacional del Partido. El Fondo debe ser dividido de la siguiente forma: 20% destinados por ley a la Fundación; 30% para la Dirección Nacional y 50% para los Directorios Estaduales.

Este montante de los Directorios Estaduales debe ser dividido mediante el promedio del número de afiliados, porcentaje de municipios organizados y porcentaje de votos obtenidos por el partido en el Estado. Eso estimula la organización y el arraigamiento del Partido, bien como su crecimiento numérico. Esta división es automática y sin política de retención y /o compensaciones por el Directorio Nacional. Este deberá establecer cuotas de contribución de los Estados y estos de los Municipio que serán pre-condiciones para la participación en los procesos de los Encuentros y Congresos partidarios.

IV. Tareas en la construcción de la Democracia SOCIALISTA, tendencia del PT

1. Desde la Conferencia pasada, avanzamos en cuestiones importantes allí decididas: en mantenimiento y la periodicidad del Periódico Democracia Socialista, las páginas en la Internet, la periodicidad de las reuniones de la Coordinación Nacional. Debemos continuar avanzando en todos estos puntos, dando destaque en especial:

– el refuerzo del centro nacional de dirección de la tendencia y la intensificación de la presencia de la Coordinación Nacional y del Grupo de Trabajo(GTn) en la construcción de la misma  en los estados; mantener y ampliar la presencia del GTn en Brasilia junto al trabajo gubernamental y parlamentar, bien como buscar la regularidad de las reuniones de la Coordinación Nacional y de las reuniones del GTn ampliada a los Estados definidos en la séptima Conferencia Nacional;

– la intensificación de los esfuerzos de elaboración sobre la cuestión nacional e internacional, en especial América Latina;

– una nueva relación con la distribución y el rol de organización y formación que el periódico Democracia Socialista (En Tiempo) cumple para la corriente.Esto significa volver a tener cuotas de asignaturas por militante, con envió dirigidos para áreas de expansión, dirigentes y parlamentares que queremos atraer para nuestra corriente etc.…. Establecer metas de edición a ser alcanzadas y definir su rol dentro del Partido. Debe ser más un difusor de nuestras propuestas y de las luchas en que el PT esta envuelto.

No podemos confundirlo con un cuaderno de debates de la corriente. Para eso hay otros  mecanismos o formas electrónicas que permiten cumplir ese rol. El periódico  Democracia Socialista (En Tiempo) debe ser, fundamentalmente, un propagador y agitador de las luchas donde estamos actuando como corriente o partido.

– mejora de la medía electrónica, con la circulación regular de la Carta por la Internet entre los militantes catastrados;

– producción de un cuaderno de presentación e integración de la tendencia, además de la consolidación de una escuela de cuadros (formación) regular y sistemática para la formación en diversos niveles.

– catastro formal, en todo el país, de la tendencia, para tener plena consciencia de nuestro tamaño, nuestro arraigamiento y representación política en el Partido y en los movimientos sociales;

– una política de cotización y de sustentación material mucho más rigurosa y comprometida de la que tuvimos hasta el momento, pues nuestras tareas y desafíos son cada vez mayores para dar cuenta del momento histórico que estamos viviendo, para esto la Coordinación Nacional definirá nuevas reglas de cotización de la militancia, profesionalizados y mandatarios.

2. La realización de la Conferencia Extraordinária es también el momento de reafirmar nuestro compromiso con la democracia, unidad y funcionamiento centralizado de la DS. Nuestra concepción de tendencia basada en un programa y en una concepción de construcción partidaria construidos a lo largo de más de dos décadas es inseparable de un modo de organizar la construcción de posiciones, el debate y al mismo tiempo el compromiso con las resoluciones.

3. Nuestra tendencia se construyo con un carácter nacional , mismo que con diferenciaciones regionales. Con posiciones construidas en procesos de debates y de unificación, pero no con fragmentación de posiciones y mucho menos con fraccionalismo. Reforzar este modo de construcción en este período es fundamental.

La DS organiza y unifica su intervención en el movimiento sindical a través de la CSD y en el movimiento estudiantil a través de Kizomba. La militancia de la DS en estos movimientos debe actuar a través de esos instrumentos. Lá unidad de nuestra intervención debe ser asegurada en esos frentes de lucha.

4. La Coordinación Nacional, el GTn y las Coordinaciones Estaduales deben incluir la construcción sectorial, regional y difundir los nuevos temas de su agenda política para el conjunto de la corriente. Nuestro trabajo de juventud, antirracista, de las mujeres, sindical, ambiental, de la Economía Popular y Solidaria  bien como de otras frentes en expansión y/o  organización debe ser acompañada por parte de las Coordinaciones así como la  divulgación de estos frentes debe tener espacio garantido en los medios de comunicación de la corriente. Es necesario todavía, crear espacios con el objetivo de reunir los gestores públicos, parlamentarios y militantes en red de comunicación permanente para socializar el acumulo de experiencias, discusión y elaboración de programas y proyectos sobre políticas públicas.

5. Nuestra tendencia ha mostrado su vitalidad, no solo en la participación de los debates dentro del PT y en la izquierda en general, más también como referencia organizativa para la intervención en la construcción partidaria. Por eso viene aumentando su relación con nuevos grupos de militantes petistas, algunos oriundos de otras tendencias de la izquierda partidaria, pero otros no.Convidamos estos compañeros y compañeras a integrarse plenamente a la DS y a participar de la Conferencia Extraordinaria.

6. Es muy relevante para nuestra construcción el ingreso en la DS de grupos de jóvenes militantes revolucionarios. Esto es una demostración de vitalidad de la tendencia y del poder de atracción de nuestro programa.

7. La DS, a lo largo de su historia, se construyó como una referencia en las luchas feministas en el campo de la izquierda brasileña. Su actuación marco la defensa en torno de la autoorganización de las mujeres dentro del PT y en la sociedad, la defensa de las políticas de acción afirmativa en el partido, en el movimiento sindical y estudiantil, el enfrentamiento en la cuestión del aborto, la lucha contra la explotación y la pobreza da las mujeres, el combate a la violencia sexista.

Por eso la Conferencia Extraordinaria de la Democracia Socialista resuelve como prioridades para su actuación en el próximo período: ampliar responsabilidades junto al trabajo de las mujeres en las direcciones de la tendencia , consolidar el trabajo junto a las mujeres jóvenes de la DS;ampliar nuestra intervención feminista junto a las demás sectoriales y; hacer una mayor inversión en la formación feminista de nuestra militancia; garantir, en especial , formación política de las militantes dedicadas a la intervención en el trabajo feminista . El ingreso a la DS de mujeres militantes es decisivo para la afirmación práctica de nuestra concepción feminista. Este proceso debe ser reforzado.

8. Un aspecto muy importante de nuestra intervención es nuestra bancada de Diputados Federales. En la actual coyuntura la intervención parlamentar de la DS debe tener relación con nuestra política global para el partido. Así, debemos en las bancadas del PT realizar la disputa de rumbos del PT y del Gobierno en los marcos establecidos n la articulación de la  ¨Carta a los Petistas ¨y de otras iniciativas de la izquierda partidaria.

Debemos realizar un esfuerzo organizativo para constituir espacios colectivos de evaluación de acompañamiento de nuestra intervención parlamentar, garantiendo la unidad y la coherencia fundamental de nuestra tendencia para potencial izar en estos espacios parlamentares la disputa de rumbos del PT y del Gobierno de Lula. La Coordinación Nacional, el Grupo de Trabajo nacional y nuestra bancada federal están encargados de evaluar y coordinar el desdoblamiento de la disputa política en la bancada del PT y tomar las medidas necesarias para asegurar el desarrollo de las posiciones que adoptamos

9. En este último período de enorme conturbación política en Brasil y en el PT, frente a las respuestas a ser dadas por la izquierda revolucionaria, algunos militantes de la tendencia tomaron la decisión unilateral de apartase de la DS y partieron para otros proyectos partidarios. Sobre este punto, la Conferencia reafirma la Resolución de la Coordinación Nacional de 4 y 5 de diciembre de 2004.

Resolución de la Coordinación Nacional de la DS en relación a los militantes y a las militantes que decidieron unilateralmente salir de la DS para construir otros proyectos partidarios.

La Democracia Socialista es una corriente que se construyó teniendo como referencia, tanto la búsqueda de una convergencia de la posiciones a la izquierda en el PT  y en los movimientos combativos como una valorización del trabajo colectivo militante y de las decisiones democráticamente tomadas en sus espacios colectivos.

La actual coyuntura, que combina una ofensiva imperialista a la crisis de legitimidad del proyecto neoliberal a nivel mundial y a los impases provocados por la orientación asumida por el Gobierno del presidente Lula, coloca inmensos desafíos para la izquierda del PT y para la Democracia Socialista en particular. Para enfrentar los mismos, la Coordinación Nacional refirma la vigencia de las resoluciones de la Conferencia Nacional de la Democracia Socialista de noviembre de 2003 y la continuación del debate n los espacios de la Democracia Socialista. Es normal que en una coyuntura como esta existan diversas visiones y sensibilidades políticas, pero es más importante que las polémicas se desarrollen dentro de los espacios colectivos de la Democracia Socialista, en procesos democráticamente definidos por nuestras instancias de coordinación y sin poner en riesgo nuestra unidad de acción.

La fracción ¨Libertad Roja¨ fue lanzada, en mayo de 2004, rompiendo con la línea decidida en nuestra Conferencia y proponiendo otra estrategia de construcción partidaria. Y, desde antes de su lanzamiento público, sus miembros iniciaron su participación en ese otro proyecto partidario en un gesto cuyo significado es, que no están dispuestos a someter sus propuestas al debate colectivo de la Democracia Socialista. Posteriormente otros militantes pasan a integrar otros proyectos partidarios, sin al menos comunicar sus decisiones a las instancias de coordinación de la Democracia Socialista.

Para nuestra organización política, respetando las más caras tradiciones del movimiento socialista, las cuestiones de método, de solidaridad, de compañerismo entre los que abrazamos una causa común son imposiciones éticas que organizan nuestra democracia interna: participar del debate democrático, buscar formulaciones comunes construidas democráticamente y compromiso con las deliberaciones y con la acción común.

Nuestra organización tiene solo un proyecto partidario. Son militantes de la Democracia Socialista – tendencia interna del Partido de los Trabajadores todas aquellas y todos aquellos que en los movimientos sociales, en los parlamentos, en los gobiernos, en las grandes campañas nacionales e internacionales, en los Foros Nacionales e Internacionales que organizan la resistencia al neoliberalismo, en fin, en todos los espacios de actuación política, buscan construir posiciones comunes, con base en las resoluciones democráticamente deliberadas y, principalmente, actúan en una misma dirección para la construcción y el fortalecimiento  de nuestra organización política.

Veja também

Luizianne Lins: Não Verás País Nenhum!

Luizianne Lins Peço emprestado o título da obra de Ignácio de Loyola Brandão porque é …

Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado.

Comente com o Facebook